Para algunos, el coeficiente intelectual de Atlético creció al mismo ritmo que el equipo lo hizo en la tabla en este tramo de la temporada. Para otros, la versión que Ricardo Rodríguez mostró en Córdoba no es tan estética como las que planteaba al principio de torneo cuando jugaba de visitante, por ejemplo. Los hinchas se debaten entre las dos opciones mientras que con las estadísticas en la mano, "RR" ya eligió: se queda con la inteligente y descarta la linda.

De local, cualquier equipo sale a buscar el triunfo, pero el planteo en los duelos afuera es un termómetro. El cambio de postura en el "decano" ha sido evidente y las personas del segundo grupo podrán seguir optando por ese equipo arriesgado, que no paraba de ir a buscar el gol ni aún ganando. Pero hay cosas que no se pueden discutir: en sus últimas tres fechas de visitante el equipo recibió un gol, que fue en el 1-1 con Huracán.

En las tres presentaciones anteriores a las recién mencionadas (Huracán, Chicago e Instituto) le habían convertido ocho, o sea casi tres de promedio por encuentro. Ahora lleva 324 minutos sin recibir anotaciones a pesar de que sus rivales sí les crean oportunidades.

"Tenemos muy pocos goles en contra", aclara Rodríguez, pero afirma con sinceridad. "Nos falta un poco de juego".

Lo dicho: el técnico se refiere a estos partidos fuera de casa como el del sábado, en Córdoba, donde el fútbol en sí mismo aparece poco y nada pero el premio es algo que sedujo al "Negro": los puntos. "Sumamos y sumamos", repite tal como lo hace el "decano" con los resultados positivos. Cinco partidos sin perder en total para pasar la barrera de los 20 en la tabla (21).

"Esto habla de una regularidad. Y en un campeonato tan irregular, es importante", destaca Santiago Ladino, convencido de que su entrenador elige correctamente las tácticas a emplear.

"En algunos partidos se puede jugar bonito y en otros hay que sacar el amor propio, la lucha, la garra y con Instituto se dio así", resume Francisco Dutari.

"No me traicioné"
La discusión es válida para ambos bandos: "RR" llegó con otra chapa . "Yo no me traicioné. En algún momento voy a volver a algunas cosas que me gustan", supo decir el entrenador luego del partido ante Nueva Chicago, una de las muestras más cabales de que la belleza no estaba al tope de sus preferencias.

Partidos como el de Olimpo hacen creer que la carne sigue siendo débil para "RR": un equipo atractivo de ver con vocación ofensiva pero algo más inteligente. Sería la combinación perfecta, ¿no?